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¿Qué es el Kundalini Yoga?

El Kundalini Yoga es una rama del yoga que empezó a popularizarse a mediados de la década de los 70’s. Es una práctica que pone énfasis en la respiración, la meditación y la recitación de mantras, para despertar la energía Kundalini, una energía latente en nosotros.

Antes de entrar en profundidad con la definición de Kundalini Yoga, es bueno contextualizar el concepto ‘yoga’. El Yoga es una disciplina física, mental y espiritual originaria de la India. Es un término que proviene del sánscrito y significa ‘unión’. Consiste en la integración del cuerpo y la mente a través de la práctica del ejercicio y la meditación. Se puede interpretar ‘unión’ de varias formas: una visión más devocional, entiende esta disciplina como la comunión entre el alma individual y un alma universal o divina, como la unión del ser con el todo; una lectura más racional, lo considera como la unión del cuerpo y la mente; pero en ambos sentidos la finalidad es encontrar el bienestar.

No se puede hablar de Kundalini Yoga sin nombrar a Yogi Bhajan (1929-2004), quién introdujo esta disciplina en Occidente. Ni se puede seguir sin mencionar a Gurú Nanak (1469-1539), fundador del sijismo, una religión india que floreció en un contexto de conflicto entre el hinduísmo y el islam (s. XVI-XVII). Sin olvidar tampoco a Gurú Ram Das (1534-1581), el cuarto de los 10 gurús sikhs, de quién se dice que brillaba por su humildad y que casó el sijismo con la tradición yóguica.

Yogi Bhajan era un yogui sikh que seguía las enseñanzas de Gurú Ram Das, pero adaptó su doctrina a la Era de Acuario, que es una de las doce eras astrológicas. Justamente la Nueva Era (New Age) se refiere a la Era de Acuario, que empezó en la década de los 60’s y se caracterizó por el movimiento hippie. Se considera que cada una de estas eras, también llamadas zodiacales, dura alrededor de unos 2.000 años. Sin embargo, debemos tener en cuenta la diferencia entre astrología y astronomía, siendo la primera una teoría basada en las ciencias ocultas. Posiblemente, este contexto, junto con la tradición teológica del Kundalini Yoga, sea una de las razones por las que se considera que este tipo de yoga es un poco más ‘alternativo’. De hecho, el yoga actual, en su sentido más amplio, puede ser ateo, pero va muy ligado a un doble origen, por un lado filosófico y por otro religioso.

Kundalini es un término sánscrito que proviene de ‘kundal‘, que significa ‘rizo’, ‘espiral’ o algo que está enrollado; aunque su traducción alegórica podría ser la de ‘energía’. Las prácticas de Kundalini Yoga pretenden despertar y elevar esta energía latente, que se representa simbólicamente como una serpiente dormida que yace enroscada en la base de la columna vertebral y va subiendo por ella a través de los chakras (centros de energía del cuerpo), hasta la coronilla. Es un concepto usado en varias tradiciones, como el Taoísmo. Cuando esta energía despierta y asciende, se alcanza un potente estado energético y de conciencia y se considera un trance o un camino que definen como ‘despertar, liberación o iluminación’. Lo que diríamos un subidón 😉

Al Kundalini Yoga también se le conoce como el ‘Yoga de la Conciencia’, por este estado de conciencia plena que se puede alcanzar. Aunque el Kundalini tiene muchas técnicas en común con el resto de ramas del yoga, como asanas (posturas), mudras (gestos de manos), pranayamas (ejercicios de respiración), mantras (sonidos, palabras o frases) y meditación, algunas prácticas son exclusivas de esta variante y tiene kriyas (series de ejercicios) especialmente diseñadas para el manejo de esta energía. También se caracteriza por una combinación de posturas pasivas con otras activas o agresivas, meditación y retención de la respiración (en lleno y en vacío), que intensifican la experiencia de este yoga.

Cuando alguien va a una clase de Kundalini Yoga por primera vez, queda fascinado y decide ahondar en esta práctica o bien prefiere realizar otro tipo de yoga más enfocado en lo corporal, como el Hatha Yoga, o sin tanta carga meditativa y espiritual. Pero, sin duda, no deja indiferente. Me temo que yo soy de los primeros, porque, después de llevar años practicando yoga e investigando diferentes estilos, decidí estudiar una formación para profesores de Kundalini.

¿Por qué Kundalini? Para mí, es el yoga que me ha puesto la piel de gallina, así de simple. No es excluyente, también me gustan y practico otros estilos, pero, más allá de fortalecer el cuerpo, he podido fortalecer la mente para la meditación, percibir mejor los flujos energéticos del cuerpo y aumentar mi consciencia e intuición. Todo esto me lleva a poder relacionarme conmigo misma, con los demás y con mi entorno de una forma más equilibrada y serena. Otro beneficio ha sido conectar con la música y liberar la voz, ya que se suelen recitar y cantar mantras como un elemento frecuente de una sesión.

Es más que aconsejable, realizar una limpieza y purificación antes de empezar a tomar la vía del Kundalini Yoga, quizá con un trabajo previo de Hatha Yoga, una correcta alimentación y unos hábitos saludables, porque es una práctica que mueve mucha energía y conviene estar libre de toxinas.

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